En estos últimos días, los momentos Kodak se han convertido en situaciones incómodas en donde uno cae en un innecesario cuestionamiento y análisis de todo hecho, en otras palabras, en aquel deslumbrante y horrendo proceso denominado como desassossego.
henos aqui, auditores estúpidos de cuanta basura pudiesen vomitar nuestros espiritus, agraciados, tontos, fingiendo, pareciendo ser, acabados tras la ultima gota de alcohol, agotados y tontos, no tenemos nada que entregarles, solo la desafortunada experiencia de lo que no quisimos ser.
Y viene cualquier energúmena o energúmeno a pasear a un país como éste, con relucientes insignias de Doctorados en Universidades que nadie sabe bien como pronunciar, a hablar de temas tan importantes como El posicionamiento de la heteronomía en la post-dictadura: un acercamiento a la violencia simbólica contra el imaginario latinoamericano para intentarnos convencer que siguen habiendo cosas nuevas bajo el sol y que charlas acaloradas van a generar algo más útil que un bostezo de atardecer.
Seres ponzoñosos y arrogantes jugando a las eternidades. Miestras escuchan Bach en las alturas de sus elevados pensamientos, la naturaleza es ignorante de cualquiera de sus voluntades; y como no, mientras discuten las sublimidades de la inteligencia, los afluentes sin conciencia se deslizan libremente. Que envidia le tengo al arrollo. ¡Y que me importa que frecuenten galeruchas de arte y cafés literarios, meditando las sutilezas de la estétitca! Misología deshonesta que ataca todas las pretenciones de cualquiera que quisiese volar a lo alto; ¿no parecía Ícaro lo suficientemente claro? El pobre Sísifo debe estar cagado de la risa. Todo es cruelmente natural, y como tal le pertenece a la naturaleza. Nos presentamos: nimidades bastárdas, con aires de grandeza.
Esos deseos impulsivos de simplemente tener una carta de presentación nazi, por decirlo de alguna manera, de no dejarse llevar por la convención social, y, en cualquier evento soltar sin tapujos nuestra interioridad prejuiciosa. Que la presentación de una persona te lleve a calificarlo en el acto y tener la desfachatez de manifestarlo.
-Este es mi amigo Q, es gay. -Hmmm...buenas noches, Q., entonces, ¿eres sodomita en verdad?, ¿sexo anal y todo eso?, no, no, yo soy tradicional, vaginas básicamente, en específico, puntualmente, sí, eso...
Por favor, no seamos tan ingenuos con todo eso de la tolerancia y esas mierdecitas, si no hay un prejuicio, ¿como se formula un juicio?.